Henri Matisse

Self-Portrait in a Striped T-shirt, 1906, Statens Museum for Kunst, Copenhagen, Denmark

Henri Matisse

1869 - 1954

"La creatividad requiere valentía."

Did you know?

Una de las rivalidades más fascinantes de la historia del arte es la amistad-rivalidad entre Henri Matisse y Pablo Picasso. Se observaban y desafiaban constantemente el trabajo del otro, reaccionando a veces de forma casi inmediata. Cuando Matisse llevó el color y la armonía decorativa a extremos radicales (fauvismo), Picasso respondió rompiendo la forma (cubismo). Cada vez que uno de ellos lograba un avance, el otro se sentía obligado a responder.

Biography

Henri Matisse, el artista francés que cambió para siempre nuestra forma de ver el color y la línea. Aunque es más famoso por sus vibrantes pinturas, Matisse fue un auténtico explorador del arte, moviéndose sin esfuerzo entre el dibujo, el grabado y la escultura a lo largo de su dilatada carrera.

Junto a su contemporáneo Pablo Picasso, Matisse es considerado un pionero del siglo XX. Juntos, rompieron las viejas reglas y allanaron el camino para el arte moderno tal como lo conocemos hoy.

En sus primeros años, el uso que Matisse hacía de los colores vivos e intensos fue tan impactante que la crítica lo apodó a él y a sus amigos las "fieras" (o Fauves). Con el paso del tiempo, refinó su estilo, enamorándose de las formas planas y de intrincados patrones decorativos que resultaban sencillos y sofisticados a la vez.

Quizás lo más inspirador sea la historia de los últimos años de Matisse. Tras enfrentarse a graves problemas de salud, le resultaba difícil permanecer de pie frente a un caballete. En lugar de abandonar sus herramientas, reinventó por completo su proceso, describiendo célebremente su nuevo método como “pintar con tijeras”.

Utilizando hojas de papel de colores vivos pintadas a mano, Matisse recortaba formas y pedía a sus asistentes que las fijaran en las paredes. Trabajando desde su cama o silla de ruedas como un director al mando de una orquesta, creó obras maestras icónicas como El caracol y Desnudo azul II.

Para Matisse, estos recortes fueron su logro definitivo, permitiéndole encontrar lo que él llamaba “la precisión del dibujo y la libertad del color al mismo tiempo”. Fue el broche de oro perfecto para una vida dedicada a la alegría de la creación.